Os pongo el relato que se nos facilitó como problema o situación para las dos siguientes prácticas:
Manuela tiene 60 años y acude a Urgencias porque se encuentra muy
dolorida de su cadera izquierda. Ya lleva bastante tiempo con este dolor, y
ella piensa: “quizá debería haber acudido mucho antes al médico, pero total,
también era un dolor, al principio, muy leve, y una no va a estar viniendo al
médico por cada dolor que tenga”. Manuela, además, es una persona con muchos
recursos, su abuela era practicante, y siempre recurre a la mantita de calor y
al aceite de romero, que, según su abuela, “es mano de santo”, y para Manuela,
esa opinión es sagrada.
El médico que la ve, tras hacerle una radiografía, le comenta que se
trata de una artrosis de evolución que se encuentra en una etapa artrítica, por
eso le duele hasta la ingle, pero que no se trata de una urgencia hospitalaria
y que por qué se ha acercado a Atención Especializada y no a su Médico de atención
Primaria. Que lo suyo hubiera sido que ella hubiera sido remitida desde su
Centro de Salud a su Centro Hospitalario de referencia o a su Centro de
Especialidades, para que un especialista, dígase, un reumatólogo, le hubiera
hecho una valoración. “No entiendo cómo, Manuela, llevando tanto tiempo con ese
dolor, aunque sé que ahora es más fuerte, no se lo ha comentado a su médico de
Atención Primaria”.
Entonces, Manuela le comenta al médico de urgencias: “He estado los
últimos meses encargada de mi marido con Alzheimer que ha fallecido hace 10
días. Imagínese lo que he estado viviendo, sin apenas tiempo, sin dormir,
preocupándome día y noche de una persona a la que había que hacérselo todo,
cargándolo para moverlo, de la cama a la silla, de la silla a la cama..”. “Además,
el Centro de Salud, aunque me queda cerca, está a una distancia que no podía
recorrer y, cuando lo hacía, tenía que ir muy temprano para pedir el número.
Usted no sabe la que se lía allí todas las mañanas, hasta se dan voces la
gente, se pelean por el sitio en la cola, una locura. Otra cosa, y en
confianza, también le voy a decir, no es que no le haya consultado este
problema a mi doctora, es que, mire usted, en gran medida, sí que se lo he
comentado, pero ella siempre alude a temas de la edad, que si las consecuencias
de la menopausia y no sé qué más cosas, pero vamos, que yo lo entiendo, que no
soy una chiquilla, pero el problema es el tratamiento, que lo único que me
manda es antiinflamatorios, analgésicos y reposo…como usted comprenderá, de
reposo nada con el jaelo que tengo yo
en mi casa, bueno, ahora desgraciadamente, desde que mi Pepe se murió, ya todo
ha cambiado… y, por otro lado, ¡si es que a todos nos mandan lo mismo! Si no
recuerdo mal, una vez me mandó al traumatólogo – prosiguió- éste al rehabilitador y terminé en el
fisioterapeuta, un chico fantástico que me alivió mucho durante las sesiones y,
bueno, luego he estado algunos meses mejor. Pero, si le digo la verdad, aquello
también era una locura, yo iba en horario de mañana, allí había más gente que
en la guerra, las criaturicas, en fin, hacían lo que podían con nosotros, que
si uno se colocaba en un rincón haciendo algo para la espalda, otro en una
escalerita para subir con los dedos, otro movía una rueda, a otra le daba un
masaje, en fin, qué se yo, una barbaridad. La verdad es que me gustaban las
charlas que me daban todas las semanas, aunque, sinceramente, me hubiera
gustado también que me hicieran más masajes. Me enseñaron muchos ejercicios y,
en fin, también tengo que reconocer que tenía que haber seguido haciéndolos,
pero ya se sabe,… además, cuesta trabajo adaptar las cosas que te dicen a la
vida normal, a la de todos los días... y es que no he tenido tiempo… y de la
mitad de los ejercicios ya ni me acuerdo…. Yo creo que si usted me hiciera una
resonancia o un TAC….no sé”. Igual
usted conoce a algún médico de pago que me pueda ver pronto.
Entonces, el médico, le comenta: “bueno Manuela, yo le voy a poner un
tratamiento específico para aliviar el dolor, pero debe ir de nuevo a su médico
de Atención Primaria, no obstante, le voy a hacer un análisis de sangre, que ya
sabe usted que es “protocolo” aquí en urgencias y, bueno, por la edad que
tiene, quiero verificar algunos datos y, también valorar su tratamiento en función
del tensión arterial, que veo que la tiene alta. En cualquier caso, es su
médico de atención primaria el que debe controlar todos los aspectos de su
historia clínica, indíquele que le fue bien la Fisioterapia, igual la vuelve a
remitir con ellos. Y Manuela, comenta: “hay un chiquillo fisioterapeuta en la
plaza de mi pueblo que dicen que es muy bueno, ¿voy a su consulta?, es que, de
aquí a que me vean pueden pasar meses”. Y el médico, le responde: “bueno, usted
verá, yo no le digo eso, pero vamos, que lo que usted vea bien, yo le digo que
vaya a su médico de Atención Primaria antes. Ea, coja su
número y ahora la llamamos para el análisis de sangre”.
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